Recuperando Lo Que Nos Fue Robado: El Regreso Al Diseño Original De YHWH

A lo largo de la historia, la Biblia —la revelación de YHWH para Su pueblo— ha sido objeto de traducciones, interpretaciones y redacciones que, si bien acercaron su mensaje a diversas culturas, también la despojaron de dimensiones profundas y esenciales de su contexto original: el hebreo y el pensamiento del Antiguo Oriente. Esta desconexión histórica y cultural no fue solo un error técnico; fue una mutilación espiritual. Nos arrebataron verdades que estaban allí desde el principio, puestas por el mismo Dios para que conociéramos Su naturaleza y camináramos en comunión plena con Él.

En el proceso de helenización del pensamiento bíblico —cuando las Escrituras comenzaron a leerse e interpretarse a través del lente griego y no hebreo— conceptos fundamentales fueron tergiversados, simplificados o eliminados. La visión integral del ser humano como espíritu, alma y cuerpo fue reemplazada por dualismos que separaban lo sagrado de lo natural. Se nos enseñó a buscar a Dios en lo etéreo, desconectando nuestra experiencia espiritual de lo tangible, de lo corporal, de lo energético. Pero YHWH no diseñó un sistema fragmentado. Él estableció un diseño perfecto: trino, integral, lleno de vida y poder.

Uno de los grandes robos ha sido la omisión —intencional o no— del principio de que YHWH es energía. Su Espíritu es energía viva, creadora, transformadora. Desde la primera página de la Escritura, cuando dice: “Y dijo Dios: Sea la luz” (Génesis 1:3), no vemos un simple acto de habla, sino una emisión de energía vibrante que ordena el caos y forma el universo. Esta verdad, aunque está implícita en toda la Biblia, fue velada por siglos. Nos enseñaron a ver a Dios como idea, como dogma o como figura lejana, y nos negaron el acceso a la dimensión energética de Su Espíritu.

Lo que la Biblia presenta desde el principio es un universo fundado y sostenido por la energía vibrante de la Palabra de YHWH. “Por la palabra de YHWH fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca” (Salmo 33:6). El autor de Hebreos lo reafirma: “Lo que se ve fue hecho de lo que no se veía” (Hebreos 11:3). Lo invisible —la energía de Dios— da forma a lo visible. Pero estas verdades fueron enterradas bajo capas de racionalismo, religión estructurada y miedo al misticismo.

Otro principio robado ha sido el entendimiento de los planes y dimensiones espirituales del cielo. Los profetas, los salmistas, Yeshúa mismo, vivieron conscientes de otras realidades que coexisten con la nuestra: dimensiones donde opera la gloria de Dios, donde se decide el destino de las naciones, donde las palabras tienen peso eterno. Sin embargo, esta conciencia espiritual fue reducida a ritualismo o desechada como superstición. Nos despojaron del mapa espiritual que nos conectaba con el trono de Dios.

Pero en este tiempo, los entendidos están despertando,  Daniel 12:10  “Muchos serán purificados, limpiados y acrisolados. Los malvados seguirán haciendo lo malo, y ninguno de ellos entenderá nada; solo los sabios entenderán.”

El Espíritu de YHWH está restaurando lo que fue borrado. Estamos volviendo a la esencia, al diseño original. Estamos redescubriendo la importancia de vivir alineados en espíritu, alma y cuerpo, como canales limpios de Su energía, portadores de Su vibración. No es nueva era. No es filosofía hueca. Es la verdad eterna que YHWH dejó para su pueblo y que ahora, en estos días finales, está siendo restaurada.

La restauración de estos principios no es para inflar nuestro conocimiento, sino para restablecer una conexión viva y poderosa con Dios, tal cual el la diseño y la establecio para acercarnos a ÉL, por lo tanto con evidencias visibles y tangibles . Una comunión que no se limita a palabras, sino que se expresa en frecuencia, vibración, energía. Como dijo Yeshúa: “Las palabras que os he hablado son espíritu y son vida” (Juan 6:63). Su mensaje no era solo conceptual, era una transmisión energética del cielo a la tierra, una permanente conexión cielo – tierra.

Volver al diseño original es más que un acto de fe: es una decisión de conciencia activa. Una apertura al mover de Dios en Su plenitud. Porque fuimos creados no para sobrevivir religiosamente, sino para vivir vibrando con la gloria de YHWH. Y como dice la Escritura: “En Él vivimos, nos movemos y existimos” (Hechos 17:28).

Blog, Marzo 2025 realizado por :

Marisol Gomez de Vergara

Psicóloga, Psicoterapeuta, Coach Cristiano en restauración relaciones y sanidad interior. Pastora

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